viernes, 19 de diciembre de 2008

Ciudadanos buscan su voto

* Personalidades como los doctores Emilio Álvarez Montalbán y Virgilio Godoy estamparon su firma ayer para exigir el recuento de las actas
Melvin Martínez
END - 07:14 - 19/12/2008

Las organizaciones de la sociedad civil y personalidades que forman parte de Unidad Ciudadana por la Democracia, UCD, continuaron ayer la jornada de recolección de firmas para exigir a la Asamblea Nacional y al Consejo Supremo Electoral, CSE, que revise las actas en los municipios donde se han señalado irregularidades durante las pasadas elecciones.

Alberto Lacayo, Presidente de la Junta Directiva del Centro Comercial Managua, donde se instaló un puesto de recolección de firmas permanente, dijo que “la democracia en Nicaragua está secuestrada por la familia Ortega Murillo y sus turbas”.

“Hasta hoy no he encontrado mi voto por ninguna parte, hacemos una petición patriótica y le decimos a don Roberto Rivas que responda ante la nación. Hay que recordarle a don Roberto que todos los nicaragüenses pagamos su salario y todas las exuberancias que tiene su familia, incluida su residencia en San José, Costa Rica”, expresó Lacayo.

La meta
La meta de la UCD es reunir 100 mil firmas y llevarlas a la Asamblea Nacional y al CSE el próximo 12 de enero.

Lacayo dijo que el CSE tiene la obligación con Nicaragua de hacer ese recuento, frente a la Conferencia Episcopal, partidos políticos y organismos de observación nacional e internacional.

“Tiene que hacerlo, don Roberto, no de la manera prepotente, peligrosa y fraudulenta como pretendía hacerlo en la oscuridad de la noche en un estadio nacional rodeado por las turbas del danielismo”, agregó.

Para Virgilio Godoy, ex vicepresidente de Nicaragua, “el país está perdido, todos los que no queremos perderlo, tratamos de poner nuestro concurso, empujar una solución digna para el país”.

Respecto a las elecciones dijo: “el oficialismo ha sostenido desde el inicio que no es caso cerrado, ellos dicen que es un caso robado, allá de nosotros si dejamos que nos vendan ese mal producto. Una cosa que debe entender el oficialismo es que Nicaragua no tiene dueño”, indicó Godoy.

El ex vicemandatario agregó que el gobierno orteguista se ha equivocado muchas veces, “se está equivocando todas las veces”.

Ortega no aprende
“Cuando triunfó Ortega en las elecciones pasadas en medio del enojo que me dio esa desadaptación, por quienes lo hicieron posible por medio del pacto, creí que los 10 años que estuvo en el gobierno en la década de los ochenta había aprendido, no aprendió nada. Está cometiendo más errores que en el pasado, no es raro que el país se encamina en una etapa de violencia, por culpa de quienes no saben conducir al país.”

Indicó que aunque los trabajadores de la empresa privada y el gobierno van de vacaciones no va a olvidarse la crisis del país. “Esto no se olvida, es demasiado grave como para que se olvide, con la gestión del oficialismo pretende inducir al ciudadano a olvidarse, debemos estar atentos”.

Más poetas y escritores respaldan a Sergio

De Chile, de Dinamarca, y de Evtushenko

Solidaridad internacional supera a los 300 literatos y panidas del mundo
José Adán Silva
END - 21:04 - 13/12/2008

Más poetas y escritores de todas partes del mundo siguen solidarizándose con el escritor nicaragüense Sergio Ramírez Mercado, luego de que un prólogo suyo fuera vetado por el Instituto Nicaragüense de Cultura, INC, por aparentes motivaciones políticas contra el novelista, acérrimo crítico del gobierno del presidente Daniel Ortega.

Ayer se conoció que el poeta ruso Yevgeny Evtushenko le mandó una carta al novelista nicaragüense donde le expresa su solidaridad y respaldo moral.

“Querido Sergio Ramírez: Cuando mi amigo (Javier Campos) me envió tu ensayo escrito por ti como prólogo para el libro de Carlos Martínez Rivas, yo no podía creer lo que leían mis propios ojos. Ese poema en prosa, lleno de amor por el poder misterioso de la literatura. Una obra de arte del ensayo latinoamericano”, le elogió el bardo ruso.

“¡La obra trágica y jugosa y llena de olores misteriosos de las esperanzas perdidas de nuestra generación que sobreviviera, como semillas del futuro en los corazones de la generaciones que vendrán, era prohibida! Es lo mismo que prohibir estas tres palabras –-“yo los quiero”-- de todos los labios disidentes, independientemente de lo que esos labios pronuncien”, le dice el veterano escritor ruso Evtushenko.


Otras opiniones
Del mismo modo, en la página de poetas contra la dictadura se pronunciaron dos poetas más por el veto que hizo el INC al prólogo de Ramírez, que acompañaría un tiraje de 15 mil ejemplares del poemario Insurrección Solitaria, en el diario El País, de España, del escritor nicaragüense Carlos Martínez Rivas, fallecido en 1998.

“Otra aberración de parte de un pequeño dictador que se siente todopoderoso e invulnerable. Claro que hay que protestar”, escribió desde Dinamarca el poeta Jens Lohmann.

“No sé lo que me pasma más de este gobierno de Ortega, si su arrogancia anticultural o la estupidez y torpeza con que ejerce esta censura...”, escribió por su parte Ariel Dorfman, destacado escritor chileno.

Con estas últimas manifestaciones la larga lista de intelectuales de Nicaragua y el mundo supera a las 300 personalidades del mundo de las letras, incluyendo premios Nobel de literatura como Gabriel García Márquez y José Saramago.

Sergio Ramírez, censura rota

Fuente: depapaya.org

En un acto absolutamente ridículo, por decir lo menos, el gobierno de Nicaragua no permitió que Sergio Ramírez (gran escritor que fuera, alguna vez, vicepresidente de ese país) publique un prólogo a la obra poética de Carlos Martínez Rivas (1924-1998) que el diario "El País" iba a publicar en el 2009. Pero como en los tiempos de blogs (toma, Javier Marías) no hay censura que valga, Sergio Ramírez publicó su prólogo en internet. Al final, Santillana decidió no incluir el tomo de Carlos Martínez Rivas. Los que pierden son los lectores. Alguien decía que un Estado que no ayuda a su cultura por lo menos debería no entrometerse. Así sea. En esta nota de "El País" se cuenta sobre la censura:


Héctor Avellán, designado por el mismo Instituto como interlocutor para la confección de la antología, transmitió a la editorial Santillana, responsable de la edición de la colección, argumentos igualmente negativos respecto a la participación de Ramínez pero que en ningún momento mencionaban la cláusula de exclusividad supuestamente establecida por Martínez Rivas. De hecho, según el equipo editorial, los trabajos preliminares de la antología avanzaron sin problemas mientras el prologuista provisional designado por Caballero Bonald era un poeta español. Fue en el último ajuste de autores y presentadores (que también afectó a otros títulos de la colección) cuando Sergio Ramínez fue designado como prologuista definitivo. El 18 de noviembre, Héctor Avellán subrayaba a los editores el deseo del Instituto Nicaragüense: "Reanudamos el proceso de edición del libro si se retoma la idea de que sea un autor español u otro autor quien presente el libro de Carlos Martínez Rivas. Sólo así damos nuestro visto bueno". A continuación proponía el nombre de un poeta español. Para Caballero Bonald, se trata de "un acto de censura, un atentado a la integridad de la cultura". El responsable de la colección interpreta el veto del Gobierno nicaragüense como "una venganza" de su presidente, Daniel Ortega. Ramírez fue, entre 1984 y 1990, vicepresidente del primer Gobierno sandinista. En 1995 abandonó el Frente Sandinista por discrepancias con el propio Ortega.

El papelón de un tiranuelo (Articulo de El Espectador - Colombia)

Por Julio César Londoño
[jlondono@uniweb.net.co]
El Espectador, Bogotá, Diciembre 12 de 2008

DANIEL ORTEGA ACABA DE EMITIR otro de sus chispazos. La ocasión se le presentó cuando el diario El País de España seleccionó al poeta nicaragüense Carlos Martínez Rivas (1924-1908) dentro de la colección que prepara de los más grandes poetas en lengua española del siglo XX, y los curadores de la colección escogieron al novelista Sergio Ramírez Mercado (Margarita, está linda la mar) para que hiciera el prólogo del libro.
La designación del prologuista indignó a Ortega. Odia a Sergio Ramírez, ex vicepresidente de Nicaragua y escritor de muy buen pulso, pero crítico implacable del régimen de Ortega (en su última columna de prensa, Sergio Ramírez denunció el fraude electoral del Frente Sandinista). Ortega llamó a su mujer y le dijo qué hacemos, mija.. Rosario Murillo, primera dama de la nación, bruja negra, fea desde chiquita, "perpetradora de los poemas eróticos más flácidos y viscosos de los anales de la literatura centroamericana".. (Ernesto Cardenal), presidente en la sombra, papisa de la cultura nicaragüense, seguidora del gurú Sai Baba, santera, lectora del tabaco, clienta de lectoras de cartas y autora de la estética mamerta-kitsch que rige en el país, se paseó por las alfombras del despacho presidencial, jugueteó con las decenas de anillos de oro que cubren sus garfios, se mesó los crespos de su capacete haciendo tintinear las 77 pulseras-talismanes que la protegen de los maleficios de sus enemigos y una chispa de fuego encendió sus ojos estrábicos: changó le había recordado que los derechos de publicación de la obra de Martínez Rivas pertenecen al Instituto Nicaragüense de Cultura, uno de los tantos despachos que ella mangonea y cuyo presupuesto de publicidad, cinco millones de dólares, es la caja menor de los Ortega para pagarle favores a la prensa.

Ortega comprendió entonces que él era el albacea de la obra del poeta Martínez Rivas, decretó que Sergio Ramírez no podía escribir ese prólogo y declaró, impávido, que el poeta había dispuesto que su obra sólo podía ser estudiada por Pablo Centeno Gómez, otro intelectual nicaragüense. Pero Centeno desmintió a Ortega, denunció que la censura contra Sergio era un atropello contra uno de los grandes de la literatura nicaragüense y dejó en claro que para cualquier autor era honroso contar con un prólogo suyo.

Pero El País tuvo que retirar la obra de Martínez Rivas de la colección y se armó un escándalo que puso en evidencia, urbi et orbe, la estupidez del folclórico comandante sandinista. García Márquez, Carlos Fuentes, Tomás Eloy Martínez, Ángeles Mastreta y Carlos Monsivais, entre más de 200 escritores de América y del mundo, acaban de firmar un manifiesto de protesta por la alcaldada de Ortega. Gioconda Belli, otra destacada escritora nicaragüense, afirmó que la actitud revanchista de Ortega es una mezquindad histórica.

Que Ortega haya peregrinado hasta el Caguán para imponerle a Tirofijo la Orden César Augusto Sandino en reconocimiento "a los excepcionales servicios prestados a su patria y a la humanidad", puede ser entendido como un acto de piedad revolucionaria. Que haya violado a su hijastra Zoilamérica y que Rosario haya salido en defensa de su marido y declarado loca a su hija, son cosas que sólo conciernen a la familia Ortega. Ser el lameculos de Chávez le ha reportado réditos jugosos. Pero que ahora salga con semejante papelón demuestra que carece por completo del sentido del ridículo.

Qué espantosa la decadencia de Ortega: pasar de ser el comandante de la única revolución de izquierda aplaudida por la derecha en la historia del mundo; destronar a Somoza, un tirano de verdad, para convertirse en una caricatura de tiranuelo tropical.

¿Será que nos vamos a quedar aislados del mundo?



El día de hoy 18 de diciembre en el Parlamento Europeo se discutió la situación sobre los activistas de derechos humanos, las libertades civiles y la democracia en Nicaragua.

Con una votación de 52 votos a favor, 5 en contra y 1 abstención se aprobó una Resolución que se adjunta en esta página.



P6_TA-PROV(2008)0641
Ataques contra los defensores de los derechos humanos, las libertades públicas y la democracia en Nicaragua
PE416.117
Resolución del Parlamento Europeo, de 18 de diciembre de 2008, sobre los ataques contra los defensores de los derechos humanos, las libertades públicas y la democracia en Nicaragua

El Parlamento Europeo,
– Vista la Declaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas de 1948,
– Visto el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966,
– Vistos el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación de 2003, entre la Comunidad Europea y sus Estados miembros, por una parte, y las Repúblicas de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, por otra, y el Acuerdo marco de cooperación entre la Comunidad Económica Europea y las Repúblicas de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá[1],
– Vistas las directrices de la Unión Europea sobre los defensores de los derechos humanos,
– Vistos los informes emitidos por el equipo de expertos de la UE en relación al proceso y a las elecciones municipales que tuvieron lugar el 9 de noviembre de 2008 en Nicaragua,
– Vistas las declaraciones de la Comisaria Benita Ferrero-Waldner sobre los acontecimientos en Nicaragua tras las elecciones municipales y regionales del 9 de noviembre de 2008,
− Vistas las negociaciones en curso para la firma de un Acuerdo de Asociación entre la UE y los países de Centroamérica,
– Visto el comunicado de prensa de los 27 Estados miembros de la Unión Europea , de 22 de octubre de 2008, relativo a los defensores y las organizaciones de defensa de los derechos humanos,
– Vista la sexta ronda de negociación para el Acuerdo de Asociación UE-Centroamérica, que se celebrará en Bruselas los días 26 y 27 de enero de 2009,
– Visto el artículo 115, apartado 5, de su Reglamento,
A. Considerando las alegaciones de fraude en relación con los resultados de las elecciones municipales celebradas el 9 de noviembre de 2008 denunciadas por los informes del equipo de expertos de la UE , donde se aludía a la falta de voluntad de las autoridades nicaragüenses para organizar un proceso genuinamente democrático; considerando las agresiones que las han acompañado, dirigidas, en particular, contra los medios de comunicación, así como la polarización y los enfrentamientos que han derivado de ello,
B. Considerando que las Naciones Unidas, la Unión Europea , los Estados Unidos y diversas ONG de Nicaragua han expresado su preocupación por el nivel de transparencia de la votación,
C. Considerando las resoluciones del Consejo Supremo Electoral de 11 de junio de 2008, en las cuales, por una parte, se cancelaba la personalidad jurídica del Movimiento Renovador Sandinista y, por otra, se alegaba que el Partido Conservador no cumplió con los requisitos previos para poder concurrir en las elecciones municipales de noviembre de 2008, impidiendo así la participación de estos dos partidos,
D. Considerando los numerosos ataques y actos de hostigamiento de los cuales son objeto las organizaciones de defensa de los derechos humanos y sus miembros, periodistas y representantes de medios de comunicación, desde hace unos meses por parte de personas, sectores políticos u organismos vinculados a los poderes estatales,
E. Considerando la propuesta del Viceministro de cooperación nicaragüense de crear un mecanismo tributario conjunto para las ayudas financieras que reciben las ONG, así como la investigación de diversas ONG por supuesto incumplimiento de los requisitos legales y las acusaciones de «triangulación de fondos» contra 17 organizaciones de defensa de los derechos humanos,
F. Considerando las investigaciones penales contra los defensores de los derechos sexuales y reproductivos, incluido el apoyo a una niña víctima de violación, a quien se le practicó un aborto para salvar su vida en un momento en que el aborto terapéutico no era objeto de sanción penal,
G. Considerando que el desarrollo y la consolidación de la democracia y el Estado de derecho, al igual que el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, deben ser parte integrante de la política de la Unión Europea en materia de asuntos exteriores,
H. Considerando que la Unión Europea y sus socios, al suscribir con terceros países acuerdos que incluyen una cláusula relativa a los derechos humanos, asumen la responsabilidad de hacer que se respeten las normas internacionales en materia de derechos humanos, y que estas cláusulas son de carácter recíproco,
I. Considerando la situación de pobreza agudizada en la que ha caído Nicaragua en las últimas dos décadas,
1. Lamenta profundamente el modo en que se ha conducido el proceso electoral de los comicios locales del 9 de noviembre de 2008 y considera que sus resultados carecen de legitimidad democrática alguna;
2. Lamenta que en el ambiente de sospecha de fraude en algunos municipios se hayan producido manifestaciones y enfrentamientos entre seguidores de distintos partidos políticos, con el resultado de numerosos heridos, y que han agudizado la profunda crisis política ya existente;
3. Pide al Gobierno de Nicaragua que tome medidas urgentes para apaciguar la situación creada, y solicita a las autoridades nicaragüenses que respeten la labor de las organizaciones de defensa de los derechos humanos;
4. Lamenta los numerosos ataques y actos de persecución a que han estado sometidos en los últimos meses las organizaciones de defensa de los derechos humanos, sus miembros, los periodistas independientes y los representantes de la delegación de la Comisión en Nicaragua por parte de personas, sectores políticos y organismos vinculados a los poderes estatales;
5. Pide a los partidos políticos que condenen los actos de violencia llevados a cabo por sus seguidores;
6. Lamenta que dos partidos políticos no hayan podido participar en las elecciones locales; manifiesta su inquietud por los avances de la consolidación democrática y la gobernabilidad del país, en particular en lo que se refiere a los procesos de inclusión y participación activa;
7. Insta al Gobierno nicaragüense y a las distintas instancias del Estado a que respeten la libertad de expresión y la independencia de la justicia, garantizando así el mantenimiento de los fundamentos democráticos del país; pide que Nicaragua ratifique lo antes posible el Estatuto de Roma por el que se establece la Corte Penal Internacional;
8. Acoge con satisfacción el comunicado de prensa oficial de los 27 Estados miembros de la UE , de 22 de octubre de 2008, en el que se denuncian los ataques contra defensores de los derechos humanos y organizaciones de defensa de los derechos humanos;
9. Pide que en las negociaciones del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y los países centroamericanos se le recuerde a Nicaragua que debe respetar los principios del Estado de Derecho, la democracia y los derechos humanos, valores que la Unión Europea defiende y promueve;
10. Pide a los Estados miembros de la UE que incluyan la situación de Nicaragua en el orden del día de las reuniones con las autoridades nicaragüenses, tanto a nivel bilateral como multilateral;
11. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión , a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros, al Secretario General de la Organización de Estados Americanos, a la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana, al Parlamento Centroamericano, así como al Gobierno y al Parlamento de la República de Nicaragua.
________________________________________
[1] DO L 63 de 12.3.1999, p. 39.

http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+TA+20081218+TOC+DOC+XML+V0//ES&language=ES

martes, 16 de diciembre de 2008

El cuchillo en la lengua

Sergio Ramírez
Masatepe, diciembre 2008.


Siempre que recuerdo la historia del novelista húngaro Sandor Marais, me parece acercar los pies al abismo. El gobierno estalinista de su patria prohibió la circulación de sus libros, y tampoco pudo ya publicar nada ni en los periódicos ni en las revistas, lo que significaba cortarle de un tajo certero la lengua, y dejarlo mudo. Mudo y en el vacío, escribiendo para sí mismo, en la soledad, sin que sus palabras pudieran alcanzar ningún eco, además de que se encontraba ya encerrado dentro de su propio idioma, el húngaro, que nadie entendía más allá de las fronteras, un doble círculo de asilamiento, una doble reja. Entonces se fue al exilio, y sus libros, hoy traducidos a todos los idiomas y admirados universalmente, no se conocieron sino después de su trágica muerte en Estados Unidos.

He pensado otra vez en el infortunio de Sandor Marais, ahora que el Gobierno de Nicaragua ha prohibido un prólogo mío a una antología de Carlos Martínez Rivas, el gran poeta nicaragüense tan desconocido, muerto hace diez años, que el diario El País de Madrid iba a publicar en un libro de edición masiva como parte de la serie de antologías de poetas hispanoamericanos que dirige José Manuel Caballero Bonald. Esta prohibición, que se basa en el hecho de que el Gobierno de Nicaragua alega ser dueño de los derechos de autor de Martínez Rivas, fue rechazada tanto por El País como por Caballero Bonald, quien ha calificado el veto como un acto de venganza política. Por tanto, el libro ya no será publicado.

Cuando Juan Cruz, periodista de El País, me enteró del caso en Guadalajara, donde yo asistía a la Feria Internacional del Libro para presentar mi última novela, El cielo llora por mí, sentí que mis pies rondaban el abismo de Sandor Marais. No importa el tamaño o la majestad del estalinismo. Puede ser un estalinismo de bolsillo, o un estalinismo tropical, o folclórico, en el que abundan los altares enflorados y los hechiceros de feria; pero si se trata de prohibir que la obra de un escritor se lea, las consecuencias son las mismas, y yo siento la lengua muy cerca del cuchillo que quiere cortármela.

Cuando Juan Cruz me pidió mi reacción, en lugar de responderle verbalmente preferí escribirle en una tarjeta lo que sentía, como quien satisface la necesidad de dejar constancia. Sentía, y siento, que la prohibición de que mi prólogo se publicara no era más que un comienzo, y que pronto, es una probabilidad cierta, se prohibiría también la circulación de mis libros en Nicaragua. ¿Debo esperar otra cosa?

Porque no se trata de un acto burocrático aislado, decidido por unos funcionarios de segunda, sino parte de toda una concepción del ejercicio del poder presidencial que no deja resquicios de disidencia, y que no admite crítica de ninguna especie, porque la tolerancia no es parte de los valores que inspiran sus actos. A quienes protestan en las calles porque reclaman frente al fraude electoral practicado con todo descaro en las elecciones del pasado 9 de noviembre, se les reprime por medio de turbas armadas de palos y de piedras; a quienes se pronuncian en contra de los actos a veces impredecibles, y a veces no, del comandante Ortega y de su esposa, se les cubre de injurias y calumnias en los medios oficiales, lodo, escupitajos verbales, huevos podridos. A los que escribimos, se nos reprime con el silencio.

Pero no se trata solamente de mí, porque no soy el primero, y desgraciadamente no seré el último. A Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy, que crearon la música de la revolución, se les niega los derechos de autor sobre sus canciones, bajo el alegato estalinista, desaforado, de que esas canciones quien las compuso es el pueblo, y ellos sólo fueron intermediarios, o amanuenses, de la inspiración popular. A Ernesto Cardenal, el poeta nicaragüense vivo más importante de Nicaragua, lo condenaron como culpable de injurias y calumnias en un juicio impostado. A Gioconda Belli, que acaba de recibir el premio Sor Juana Inés de la Cruz en la Feria del Libro de Guadalajara, la enlodan todos los días con diatribas soeces que parecen brotar de manera interminable de un albañal rebalsado. Al periodista Carlos Fernando Chamorro, que denuncia con firmeza en su programa de televisión los actos de corrupción amparados en el poder, le echaron encima a unos fiscales que descerrajaron las puertas de sus oficinas, las tomaron por asalto, y se llevaron secuestrados archivadores y computadoras, y no terminan de decidir qué clase de delitos van a inventarle para someterlo a juicio.

Triste amenaza la de cortarle la lengua a un escritor, en un país de escritores, donde siempre ha reinado con majestad la poesía. Y al querer cortarme la lengua a mí, se la cortan de paso a Carlos Martínez Rivas, que iba a ser conocido, por fin, por miles de miles de lectores en España.

No es sólo mi voz, ni mi lengua, ni son sólo mis libros, sin embargo, es la voz y la lengua del país la que está en juego. Está en juego si Nicaragua será en adelante un país silencioso, de ciudadanos sometidos al miedo, o si será un país democrático, donde todo el mundo pueda expresarse, decir lo que quiere, en público y en privado, escribir sin miedo, salir a las calles a protestar sin temor a palos y pedradas. Un país donde el voto de los ciudadanos sea contado con transparencia, o un país donde la regla sean los fraudes electorales.

“Ningún gobierno puede arrogarse la potestad de vetar o prohibir la palabra de un escritor, y un acto semejante no puede calificarse sino de totalitario”, dice el manifiesto encabezado con las firmas de Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Fernando Savater, Tomás Eloy Martínez y Juan Gelman. Y librarnos del totalitarismo sólo será posible defendiendo la lengua del filo del cuchillo.

Voy a defender mi palabra con las palabras. La mía, y la palabra de los demás.

jueves, 11 de diciembre de 2008

El Gobierno de Nicaragua veta a Sergio Ramírez

EL PAÍS, MADRID.
Viernes 6 de diciembre, 2008

El Gobierno de Nicaragua veta a Sergio Ramírez
Las autoridades prohíben un prólogo del escritor a una antología poética


El Gobierno de Nicaragua, a través del Instituto Nicaragüense de Cultura, ha impuesto su veto a Sergio Ramírez (Managua, 1942) como prologuista de la antología de Carlos Martínez Rivas (1924-1998) que EL PAÍS tenía previsto publicar el 27 de mayo de 2009. La selección formaba parte de la colección de poesía dedicada a los grandes poetas en lengua española del siglo XX que este periódico viene publicando semanalmente desde el pasado 23 de noviembre. El diario ha decidido retirar la antología de Martínez Rivas por considerar "inaceptable" el veto a Ramírez.
Los títulos de la colección, dirigida por José Manuel Caballero Bonald, han sido prologados por diferentes escritores, actores y cantantes españoles y latinoamericanos. El Instituto Nicaragüense de Cultura, depositario de los derechos de publicación de Martínez Rivas, expresó su negativa oficial a que Sergio Ramírez prologara a su compatriota en una carta dirigida al gerente de recursos de EL PAÍS el 25 de noviembre. En ella, Luis Morales, director del Instituto, afirma que la voluntad del poeta era que su obra quedara "bajo el estudio únicamente del escritor nicaragüense Pablo Centeno Gómez".
Diez días antes, no obstante, Héctor Avellán, designado por el mismo Instituto como interlocutor para la confección de la antología, transmitió a la editorial Santillana, responsable de la edición de la colección, argumentos igualmente negativos respecto a la participación de Ramínez pero que en ningún momento mencionaban la cláusula de exclusividad supuestamente establecida por Martínez Rivas. De hecho, según el equipo editorial, los trabajos preliminares de la antología avanzaron sin problemas mientras el prologuista provisional designado por Caballero Bonald era un poeta español. Fue en el último ajuste de autores y presentadores (que también afectó a otros títulos de la colección) cuando Sergio Ramínez fue designado como prologuista definitivo.
El 18 de noviembre, Héctor Avellán subrayaba a los editores el deseo del Instituto Nicaragüense: "Reanudamos el proceso de edición del libro si se retoma la idea de que sea un autor español u otro autor quien presente el libro de Carlos Martínez Rivas. Sólo así damos nuestro visto bueno". A continuación proponía el nombre de un poeta español.
Para Caballero Bonald, se trata de "un acto de censura, un atentado a la integridad de la cultura". El responsable de la colección interpreta el veto del Gobierno nicaragüense como "una venganza" de su presidente, Daniel Ortega. Ramírez fue, entre 1984 y 1990, vicepresidente del primer Gobierno sandinista. En 1995 abandonó el Frente Sandinista por discrepancias con el propio Ortega.
Para el novelista, que estos días participa en la Feria del Libro de Guadalajara, el veto es un "atropello a la libertad de expresión" que sólo demuestra una "ambición totalitaria". "El siguiente paso será la prohibición de que mis libros circulen en Nicaragua", informa Pablo Ordaz.
"Contra la censura"
"Ningún gobierno puede arrogarse la potestad de vetar o prohibir la palabra de un escritor, y un acto semejante no puede calificarse sino de totalitario". Así termina el manifiesto de "Protesta ante un acto de censura oficial" que, entre otros, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Fernando Savater y Gonzalo Celorio han firmado en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que se celebra esta semana en la ciudad mexicana. Como recuerda el propio manifiesto, tanto el diario EL PAÍS como José Manuel Caballero Bonald, responsable de la colección, han rechazado la pretensión del Gobierno nicaragüense de condicionar la autorización para publicar la antología de Carlos Martínez Rivas al hecho de que Sergio Ramírez sea sustituido como prologuista.
Según los firmantes del manifiesto, la "acción arbitraria" del Gobierno de Daniel Ortega impedirá que "la espléndida poesía" de Martínez Rivas, considerado por el propio Caballero Bonald como uno de los grandes autores en español de la segunda mitad del siglo XX, llegue "a decenas de miles de lectores".


PROTESTA ANTE UN ACTO DE CENSURA OFICIAL


El diario El País de Madrid iniciará la publicación de una serie de antologías de los más renombrados poetas hispanoamericanos, bajo la dirección de José Manuel Caballero Bonald. Entre los poetas escogidos para tener un libro en esta serie, se hallaba el nicaragüense Carlos Martínez Rivas (1924-1998), y el prólogo correspondiente fue encargado a su compatriota Sergio Ramírez.
El gobierno de Nicaragua, que reclama ser dueño de los derechos de autor del poeta fallecido, ha vetado a Sergio Ramírez como prologuista, condicionando la autorización de la publicación de la obra a que sea sustituido. Tanto el diario El País, como el propio Caballero Bonald, han rechazado esta pretensión, y en consecuencia la antología de Martínez Rivas ha sido retirada de la serie, con lo que su espléndida poesía es impedida, por causa de una acción arbitraria, de llegar a decenas de miles de lectores.
Los participantes en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que firmamos este pronunciamiento, denunciamos este inaudito acto de censura oficial al escritor Sergio Ramírez, que de paso lo es a la obra de Carlos Martínez Rivas, y lo condenamos con toda energía. Ningún gobierno puede arrogarse la potestad de vetar o prohibir la palabra de un escritor, y un acto semejante no puede calificarse sino de totalitario.
Invitamos a otros escritores, intelectuales, artistas, periodistas y editores, a sumarse a este pronunciamiento.

Guadalajara, diciembre de 2008.


Gabriel García Márquez
Carlos Fuentes
Fernando Savater
Carlos Monsivais
Luisa Valenzuela
Gonzalo Celorio
Julio Ortega
Margot Glantz
Jorge Volpi
Sealtiel Alatriste
Hernán Lara Zavala
Alberto Ruy-Sánchez
Natalio Botana
Marcelo Uribe
Xavier Velasco
Arturo Lafontaine
Carlos Wynter
Giiconda Belli
Ignacio Solares
Edgardo Rodríguez Juliá
Norma Helena Gadea